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Santa Cruz amaneció con sus calles anchas vacías, con sus avenidas infinitas que a medida que iba despuntando el día se convertían en pistas de paseo para caminantes y amantes de las bicicletas. Y las rotondas, las muchas rotondas que hay en la ciudad, en barricadas pacíficas con sillas y mesas y conservadoras que los vecinos del lugar sacaban para sentarse, para armar un junte amparado –decían ellos- en esta lucha por la democracia, por la defensa del resultado del referendo de 2016 que le dijo No a reelección de Evo Morales y de su escudero Álvaro García Linera.

“El paro fue contundente”, dijo al caer la tarde el presidente del Comité Cívico, Fernando Cuéllar. Y esa contundencia no era otra que la gente de la ciudad y del departamento, en su gran mayoría lo acató y lo disfruto sabiendo que con ello ponían su granito de arena desde la trinchera de la ciudadanía. Así coincidían los guardianes del paro que estaban en las rotondas, vecinos de la ciudad; del cuarto anillo y avenida Virgen de Cotoca, los de la rotonda del Plan 3.000, los de las avenidas Cumabi, Virgen de Luján, Paraguá y las tantas que ayer fueron testigos de un paro que manejó un solo mensaje: Bolivia dijo No.

Los vecinos se habían puesto de acuerdo desde la noche anterior. “En realidad, durante toda la semana lo vinimos conversando”, explicó Humberto que en el cuarto anillo de la avenida Che Guevara se dedicó a bloquear la ruta con otros vecinos. “Pero no fue necesario poner trancas porque nadie intentó pasar por la fuerza. Los únicos motorizados que lo hicieron fueron los que tenían permiso del Comité Cívico”, puntualizó.

“¿Cómo más quiere que se lo digamos que ya no lo queremos en el poder?”, dijo un ciudadano en la zona de Monte Cristo.

“¿Cómo le hacemos entender a este hombre (a Evo Morales) que No es no?”, decía otro en la avenida Tres Pasos al Frente. Y así, donde uno iba, el mensaje que se escuchaba era uno solo: No es no. Respeto al 21 F.

El único amague de enfrentamiento se dio alrededor de las 8.00 en el Plan 3.000, entre bloqueadores y gente que está descontenta con la medida.

“El Plan se respeta”, coreaban algunos mientras intentaban despejar las vías. Para los que defienden el resultado del referendo del 21F, se trata de dirigentes del Movimiento Al Socialismo, quienes querían levantar por la fuerza la medida.

Ante los disturbios, un contingente policial llegó a la zona para evitar enfrentamientos. En el lugar, se observaron banderas de Bolivia, Santa Cruz y del Movimiento Al Socialismo.

En el octavo anillo y avenida Cristo Redentor, se dieron cosas curiosas, como por ejemplo, que a algunos conductores que querían pasar les pedían que bailen a ritmo de aplausos, y en la tarde, en ese mismo punto de bloqueo, al comandante departamental de la Policía, Alfonso Siles, lo hicieron retroceder mientras le gritaban: Bolivia dijo No.

Provincias

En San Javier, por ejemplo, hubo bloqueo en el ingreso al municipio. La dirigencia cívica javiereña colocó banderas y movilidades para interrumpir el paso de los motorizados. Desde la noche del miércoles, grupos de personas se reunieron en la plaza principal, preparando pancartas y banderas para participar del paro.

En Puerto Paila, el punto mayor de bloqueo se instaló en el puente que conecta las provincias Andrés Ibáñez y Chiquitos y en Vallegrande el paro cívico se acató de forma disciplinada, aunque hubo algunos negocios que abrieron.

El paro cívico se hizo sentir no solo en las calles, sino también en las redes sociales. Diferentes figuras de la farándula, de la política y el ciudadano común expresaron sus posturas sobre este hecho histórico.

Algunas personas incluso subían fotos y videos de lo que ocurría en los barrios. Hubieron quienes armaron grupos en whatsApp para hacer respetar los turnos y resguardar los bloqueos.

La Asociación Cruceña de Comparsas Carnavaleras y los comparseros también estuvieron presentes en esta plataforma. En la páginas de las comparsas se vio fotos de los carnavaleros acatando el paro. Algunos como los Pichones postearon que desde el miércoles se reunieron en el punto cuarto anillo de la avenida Cristo Redentor.

A eso de las cinco, las bicicletas, los patines, las sillas y los tocos de los bloqueos empezaron a desaparecer porque una lluvia generosa cayó del cielo y la ciudad continuó vacía.