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Mientras se desarrollaba el mitin convocado por los organizadores del paro cívico en puertas del Tribunal Supremo Electoral (TSE), un grupo de jóvenes empezó a hostigar a la Policía, que estaba custodiando el edificio del Órgano Electoral, y lo que empezó con estribillos terminó en una larga confrontación que duró al menos cuatro horas.

Uno de los organizadores de la marcha de Konani, Vladimir Machicado, dijo que los incitadores fueron los muchachos de un grupo de infiltrados por el propio Gobierno, porque la marcha se había organizado de manera pacífica desde su inicio.

Las dos marchas, la primera de Chulumani, que llegó a las 13:00 a la plaza Avaroa, encabezada por el dirigente indígena Fernando Vargas, lo hizo de manera pacífica, los aproximadamente 100 marchistas que ingresaron a la plaza se concentraron en las puertas del TSE. Vargas se acercó a los policías, a quienes abrazó, y les dijo que la lucha no era contra ellos y que los uniformados pertenecían al pueblo.

Las palabras y los gestos del dirigente indígena fueron saludados con sonrisas por parte de los policías que custodiaban el edificio del TSE.

Una hora antes había llegado la marcha de los ‘mandiles blancos’, integrado por médicos y dirigidos por el presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, que lanzaban los estribillos del sector contra el Gobierno.

A las 15:10 arribó la marcha de Konani hasta las inmediaciones de la plaza Avaroa. El grupo era tan numeroso que la Policía que había acordonado una cuadra alrededor del TSE se retiró ante la muchedumbre, que inundó las cuatro esquinas.

Pero los marchistas llegaron hasta la puerta, realizaron un pequeño discurso y pasaron de largo porque tenían una tarima instalada a los pies del héroe del Topáter, Eduardo Avaroa. Los marchistas realizaron su propio acto y pidieron cuatro demandas: la anulación de la resolución que habilita a Evo Morales y Álvaro García Linera; la suspensión de las elecciones primarias; la abrogación de la Ley de Organizaciones Políticas y la renuncia de todos los vocales electorales; con esas demandas esperaron la realización del mitin, que debía llevarse a cabo a las 17:00.

Cuando se realizaba este acto, y mientras los oradores emitían sus discursos, los jóvenes empezaron a hostigar a la Policía y, al final, se desbordó y se inició una larga jornada de gritos, gases y destrucción del ornato público.

El ataque

De acuerdo con el relato de Richard Balboa, la Policía aguantó al menos cuatro arremetidas de los revoltosos, que arrancaron los protectores de madera de los pequeños árboles que hay en esa plaza, los quemaron y arrojaron contra la tropa.

Huevos, cáscaras de choclo, bolsas con agua y globos con tinta fueron lanzados contra los uniformados, quienes ante la evidente agresividad de los manifestantes lanzaron gas pimienta, lo que provocó la estampida de todos y la Policía tomó la acera donde estaban las carpas de las vigilias y los huelguistas de hambre; todo fue destruido por los uniformados, que arrastraron dentro del edificio del TSE las carpas y los colchones.

Eso enfureció a los manifestantes, que buscaron piedras de todo tamaño en las inmediaciones de la plaza y empezaron a lanzarlos sobre la tropa de policías, que nuevamente lanzó gas pimienta y ocasionó una nueva estampida. Hasta altas horas de la noche esa fue la dinámica; los manifestantes, en su mayoría jóvenes, se acercaban a la Policía y esta gasificaba para alejarlos.

Cerca de las 21:00 llegó al lugar el carro Neptuno de la Policía, pero que no amedrentó a los manifestantes, que, por el contrario, avanzaron contra el vehículo antimotines, lo trancaron con los contenedores de basura y el vehículo tuvo que estacionarse en inmediaciones del TSE. Las marchas pacíficas y el paro cívico se habían desbordado.

Las reuniones

Cerca de las 22:00, los marchistas, tanto de Chulumani como de Konani, fueron alojados en instalaciones de la UMSA y de DDHH nacional, ambos cerca de la conflictiva plaza Avaroa, y se tenía prevista una reunión para la mañana de hoy, a fin de definir las futuras medidas de presión.

El presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, dijo que estas protestas se iniciaron justamente con el paro cívico y que todos los sectores debían reunirse para definir otras medidas de presión. Adelantó que los médicos no cesarán en sus demandas hasta lograr la inhabilitación del binomio Evo-Álvaro. Otros sectores también coinciden con esa exigencia.